Las proteínas

Las proteínas

Son muchas las veces en las que oímos hablar sobre los macronutrientes de los alimentos, quizás desconozcas el tema o exista alguna duda o aclaración que pueda venir bien al respecto.

Existen tres macronutrientes fundamentales, las proteínas, los hidratos de carbono y las grasas, en esta ocasión me gustaría hablar sobre las proteínas, sus funciones y por qué no, también de sus mitos.

 

¿Qué son las proteínas?

El origen etimológico de las proteínas proviene del griego proteios y su significado es prominente, de primera calidad.

Son unos de los elementos que componen el grupo de los macronutrientes que encontramos en muchísimos alimentos, aunque no en todos.

Las proteínas junto con los hidratos de carbono y los lípidos, constituyen la mayor fuente de energía para nuestros perros y gatos.

A las proteínas se les llaman macronutrientes, porque son sustancias que el organismo de nuestros perros y gatos, necesitan en gran cantidad, al estar formados por grandes cantidades de ellas.

Además, se llaman así, porque son moléculas de gran tamaño que, para ser digeridas y asimiladas, deben ser descompuestas en sus moléculas más pequeñas, los aminoácidos.

Los aminoácidos son moléculas orgánicas compuestas de un grupo amino (-NH2) y un grupo carboxilo (-COOH). Los más frecuentes y que tienen un mayor interés son los que forman parte de las proteínas. Los aminoácidos son la base de las proteínas.

El conjunto de las proteínas juega un papel fundamental para la vida ya que son imprescindibles para esta y sin ellas no sería posible la vida, puesto que son indispensables en el crecimiento de los organismos y realizan funciones tan sumamente importantes como son:

  • Las estructurales (por ejemplo, la creación del colágeno)
  • La contráctil, encargada del movimiento de los músculos (actina y miosina)
  • La enzimática (por ejemplo, la sacarasa (no sacarina) y la pepsina
  • La homeostática que contribuyen en el mantenimiento del pH puesto que realiza una función de tampón químico.
  • La inmunológica (anticuerpos)
  • La producción de costras (por ejemplo, fibrina)
  • La protectora o defensiva (por ejemplo, trombina y fibrinógeno)
  • La transducción de señales (por ejemplo, rodopsina).

Existen muchísimos aminoácidos (unos 250), pero de todos estos, hay 20 que se consideran más importantes (proteinogénicos). De estos 20 hay algunos que produce el propio cuerpo del animal, pero hay otros que el organismo no los produce (aminoácidos esenciales), y que deben ser ingeridos de forma obligatoria si no queremos tener deficiencias nutricionales. Uno de estos es el triptófano. Este es esencial para impulsar la liberación de la serotonina, que está involucrado en la regulación del sueño y el placer. Un déficit de este puede favorecer cuadros de ansiedad, insomnio y estrés.

El triptófano es un aminoácido esencial, lo cual significa que solo se obtiene a través de la alimentación. Lo encontraremos en abundancia en alimentos con un alto índice de proteína como son el huevo, las pipas de calabaza, la calabaza, la espirulina, las carnes rojas, el pescado o el pollo.

 

¿Dónde encontramos las proteínas en la dieta de nuestros animales?


Antes de explicarte donde se encuentran las proteínas, necesito hacerte una distinción importante.

Existen proteínas de origen animal y proteínas de origen vegetal. En el caso de nuestros carnívoros domésticos, tenemos que tener claro que las proteínas que van a digerir y asimilar en condiciones son las de origen animal y en mucha menor medida las de origen vegetal.

Esto es importante para aquellas personas que se plantean una dieta vegana en sus animales, o para aprender a leer bien las etiquetas de los piensos y otros productos, ya que, aunque apunten que tienen la cantidad de proteínas necesarias para que sea un producto apto para el consumo de nuestros perros y gatos, no distinguen entres proteínas animales o vegetales y esto puede llevar a engaños que desemboquen en ciertas patologías.

Es decir, que utilizan las proteínas de hidratos como los cereales y legumbres para inflar el porcentaje total de proteína, pero claro, proteína de mala calidad.

Una de las cosas más importantes en animales con patologías, es que las proteínas que consuman, sean de calidad y eso lo vamos a obtener si damos proteínas de origen animal, no vegetal. No tengo ningún caso de un perro o gato que le haya tenido que dar solo proteínas vegetales por ninguna patología.

 

¿Dónde encontramos proteínas de calidad?


Ahora bien, donde vamos a encontrar proteínas naturales para nuestros pequeños, pues las mejores fuentes de proteínas son las carnes, pescados y huevos.

También podemos obtener proteínas de origen animal en productos lácteos, pero nos los he incluido en el punto anterior porque estos no se consideran alimentos naturales en la dieta (excepto la leche materna en cachorros), estos alimentos se usan como suplementos en determinadas ocasiones.

Esto también valdría para el marisco (mejillones, calamares, gambas…), que es una buena proteína animal, pero que no suele formar parte diaria de la dieta de nuestros animales.

El huevo tiene la proteína con mayor biodisponibilidad que hay, significa que es una proteína completa como las carnes y pescados, pero además son proteínas muy fáciles de asimilar por el organismo.

Funciones de las proteínas


Como ya te adelantaba antes, una de las funciones de las proteínas es dar energía al organismo, de cada gramo de proteína obtenemos casi 4 calorías (igual que con los hidratos de carbono). Pero esta no es la función más destacada de las proteínas, si no de las grasas, de las que se obtienen casi 9 calorías por gramo.

Hay que tener en cuenta que hay muchísimas proteínas y que cada una va a tener una función diferente.

Las proteínas son indispensables para el crecimiento de los cachorros, ya que es el único macronutriente que contiene nitrógeno, esto también es importante para la creación de músculo en nuestros animales y la contracción de los mismos.

Esta sería una función estructural de las proteínas, donde ayudan a construir estructuras, desde organismos celulares, a órganos, tejidos, ligamentos… e incluso secreciones del cuerpo, como son los jugos gástricos.

 

Las proteínas también tienen una función defensiva, ya que son las que crean los anticuerpos y regulan sustancias que nos ayudan a combatir infecciones y luchar contra agentes extraños, por ejemplo, las proteínas ayudan a formar los coágulos de sangre para que no se desangren ante una herida.

También colaboran en funciones reguladoras, formando compuestos como enzimas (son las proteínas más numerosas y especializadas, aceleran las reacciones químicas del organismo), hormonas, e incluso regulan la división celular y algunas se reflejan en la expresión de algunos genes.

Tienen funciones menos conocidas como la reguladora de la homeostasis, que mantienen el equilibrio osmótico y actúan junto con otros sistemas amortiguadores para mantener constante el pH del medio interno.

O la función de transporte, como ocurre con hemoglobina y la mioglobina, que se encargan del transporte de oxígeno en sangre y músculos, respectivamente.

 

Mitos de las proteínas


Fuera del mundo de la alimentación natural, se han creado una serie de mitos, a veces por ignorancia y otras para desprestigiar el consumo de carne por parte de nuestros animales. Por eso, hoy quiero dar mi opinión y sobre todo dejar claros muchos de estos mitos.

 

Mito º1:

La dieta natural es muy alta en proteínas”

Falso.

La cantidad de proteína de una dieta natural, se asemeja a la de cualquier pienso, entre 18-22% de proteínas, por normal general en las carnes más habituales. Lo que sí es verdad, es que nosotros damos proteínas de muy alta calidad, frente a las que se pueden encontrar en los piensos. Cabe recordar que en la fabricación del pienso se somete la carne a temperaturas y procesos que reducen la calidad de las proteínas

El problema que tenemos aquí, es que se confunde carne con proteína, y no es lo mismo.

Si analizamos por ejemplo 100 gramos de pechuga de pollo con piel, tenemos si hablamos de macronutrientes:

  • Proteínas 23,1 gramos
  • Grasa 1,2 gramos.
  • Hidratos de carbono 0 gramos.

Esto que significa que, en 100 gramos de pechuga de pollo, no hay 100 gramos de proteínas hay 23,1 gramos. Del 100% las proteínas son un 23,1%.

Por si estuvieras pensando… claro, es que el pollo es una carne blanca, pero qué pasa con las carnes rojas. Ok, vamos a ver qué pasa con el solomillo de ternera.

  • Proteínas 20,19 gramos
  • Grasa 3,06 gramos.
  • Hidratos de carbono 0 gramos.

¡Sorpresa! Tenemos incluso menos cantidad de proteínas, ¿por qué? Porque es más alta en grasas. Una de las cosas que se deben tener en cuenta en dietas renales.

 

Mito nº2:


    “Las dietas altas en proteínas dan lugar a fallo renal”

Esto va muy ligado a lo que acabamos de hablar, primero que una dieta natural no es alta en proteínas, y segundo que lo más importante para un animal con fallo renal, es que la proteína sea de alto valor biológico, lo cual conseguimos con proteínas naturales.

Lo que debemos controlar en problemas renales no es tanto la proteína, si no el fósforo de algunas proteínas y el sodio.

De todas maneras, esto ya lo abordaremos en otro artículo.

Si es verdad que en ocasiones se deben limitar, como al verse alterados algunos parámetros como la urea y creatinina, o con la aparición de proteínas en orina. Pero esto no significa que la proteína de lugar al fallo renal o que haya que reducirla por debajo de lo que se considera un aporte sano.

Existen numerosos estudios como los de Robertson et al., 1986, Kenneth C. Bovée, 1999 o Laflamme, 2008, que corroboran mediante grupos de perros alimentados con distintos niveles de proteínas, que los problemas renales no eran significativamente diferentes entre los grupos a pesar de la diferencia de consumo de proteína.

En gatos es mucho más importante este nivel y calidad de proteína, ya que ellos son carnívoros estrictos y muchos sufren de problemas renales desde muy temprana edad (0-3 años) por causa de una alimentación inadecuada y seca.

 

Mito nº3:


La agresividad y las proteínas”

Algunos autores recomendaban reducir las proteínas en algunos problemas de comportamiento, yo voy a daros mi opinión a nivel nutricional y a nivel educacional, ya que trabajo con varios educadores y en ningún caso reducimos la proteína, al contrario, damos dieta natural.

Hemos hablado de que un aminoácido de las proteínas es el triptófano, este es un aminoácido esencial, es decir, el propio organismo no los sintetiza, por lo que debemos darlo por medio de la alimentación, este aminoácido es muy importante en problemas de conductas, ya que es necesario para la liberación de serotonina en el organismo, un neurotransmisor, relacionado con el placer y el sueño.

Si reducimos la cantidad de proteína, vamos a reducir la cantidad de triptófano, lo cual no nos interesa para un problema de agresividad, en el que el cortisol (hormona del estrés) está por las nubes.

Aparte del tema del triptófano, si reducimos las proteínas por debajo de lo normal, considerando que lo normal es un 18%, lo que vamos a conseguir es desnutrir al perro, vemos que muchas de las funciones que apuntábamos arriba no se van a llevar a cabo, lo cual es sumamente peligroso para la salud general del animal.

En este ámbito, los que defienden el limitar tanto la proteína, concluyen que algunos perros presentan menos reacciones de agresividad, lo que no entienden, es que un perro desnutrido, es un perro con menos energía y esa puede ser la causa, o eso creo yo, de esa reducción de agresividad que creen ver.

Hay que tener en cuenta, que cuando damos comida natural a un perro, si este presenta un cuadro de reactividad por posesión de recursos hacia la comida, es posible que, al haber aumentado el valor del recurso, la comida (pasar de pienso a carne), esta agresividad se vea aumentada, pero el problema no es la dieta, la carne, ni las proteínas, es un problema de conducta, que debe ser trabajado aparte.

De hecho, como comentaba, trabajo con muchos educadores, y aparte del trabajo conductual, añadimos una dieta BARF completa a los animales, además de ciertos suplementos naturales adaptados al problema de cada uno.

Una dieta natural ayuda a que los niveles de estrés se reduzcan en ellos, al sentir su necesidad de nutrición cubierta, una necesidad básica en la pirámide de Maslow.

Esto además se refuerza con el consumo de huesos carnosos y recreativos, que forman parte de esta dieta BARF. Al masticar el animal se relaja, disfruta, produce serotonina y se nutre del triptófano y otros nutrientes necesarios y proteínas que favorezcan un mejor estado anímico (hormonas, enzimas, digestiones más saludables…).

Educamos a nuestros perros a que no muerdan (los muebles, los objetos cotidianos, el mando de la tele, etc.) y aunque esto nos parece lógico olvidamos que viene de serie con dientes y con conductas y comportamientos genéticos que están por la labor de morder. Por lo tanto, si está bien dejarle juguetes a su alcance, pero ¿qué mejor juguete que un hueso suficientemente grande como para que no se lo puedan tragar y sí que lo puedan roer?

 

En conclusión:

  • Las proteínas son una base fundamental en la dieta de nuestros animales.
  • Debemos dar proteínas de calidad (naturales y de origen animal) para que estas sean asimiladas correctamente.
  • No existe relación entre el fallo renal y un consumo de proteínas alto, por contrario, el defecto de proteínas en la dieta si puede dar lugar a diversas patologías y desnutrición en el animal.
  • No lo dudes, da una dieta natural completa a tu perro o gato para mejorar su calidad de vida.

 

 

Verónica Vicent Cruz
Certif. en Dietética y Nutrición Veterinaria
Asesora nutricional en Naturzoo

w: www.naturzoo.com 
e: mailto:info@goodluck.cat

Bibliografía:

http://www.bedca.net/bdpub/index.php
– Robertson, J. L., Goldschmidt, M., Kronfeld, D. S., Tomaszewski, J. E., Hill, G. S., & Bovee, K. C. (1986). Long-term renal responses to high dietary protein in dogs with 75% nephrectomy. Kidney International, 29, 511–519. Link
– Kenneth C. Bovée. (1999). Mythology of Protein Restriction for Dogs with Reduced Renal Function. Supplement to Compendium on Continuing Education for the Practicing Veterinarian, 21(11).
– Laflamme, D. P. (2008). Pet Food Safety: Dietary Protein. Topics in Companion Animal Medicine, 23(3), 154–157. Lin

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