Los huesos en la dieta natural

Los huesos en la dieta natural

Los huesos en la dieta natural 

Una de las partes más llamativas de las dietas naturales crudas, es el apartado de huesos, ya sean carnosos o recreativos, hoy vamos hablar un poco de estos huesos, del porqué son importantes en la dieta, mitos sobre ellos y muchas cosas más.

 

Distintos huesos en la dieta natural

Podemos diferenciar dos tipos de huesos en la alimentación natural.

 

Huesos carnosos

Son aquellos que forman parte de la dieta en sí, normalmente componen entre el 20-60% de la dieta, dependiendo del tipo de alimentación natural que lleve tu pequeño, por ejemplo, un modelo presa como el que se utiliza normalmente en gatos, se compone de un 20% de huesos carnosos aproximadamente, mientras que una dieta BARF en perros, suele llevar un 50% de esos mismos huesos, aunque como puedes ver, existen unos márgenes aceptables fuera de los mencionados.

Estos huesos deben estar rodeados de carne, esto es muy importante, primero porque si no tuvieran carne, no podríamos llamarlos carnosos, lo ideal es que sean huesos con un 50% de carne y un 50% de hueso, aunque no siempre es posible.

Además, la carne hace una barrera de protección sobre el hueso cuando el animal lo mastica y rompe, por lo que esa carne es necesaria para que el hueso no conlleve problemas en la salud de nuestros animales.

 

Este equilibro de carne y hueso, también es necesario para que las heces de nuestros animales sean compactas, pero que no lleguen a ser blancas y muy duras, dificultando la defecación de los peludos, si las heces de nuestros perros o gatos son blancas, es que estamos dando demasiado hueso.

Otra cosa importante, tanto en huesos carnosos como recreativos, es que siempre debemos darlos crudos.

Cuando cocinamos los huesos modificamos su estructura molecular, éstos pierden elasticidad al perder al agua del propio hueso, lo que se traduce en que el hueso se vuelve menos flexible y esto puede dar lugar a accidentes al consumirlos.

Por eso es importante siempre que los huesos se suministren crudos, en el caso de los huesos recreativos el problema puede no ser que se “astillen” pero sí que, al perder el agua, ese hueso absorba el líquido que haya a nivel intestinal y produzca compactaciones de heces, otro tipo de urgencia veterinaria que no ocurre con un hueso crudo y con un control del tiempo al dárselo al perro o gato.

 

 

Si tu pequeño es muy ansioso comiendo, te recomiendo que los primeros huesos carnosos los des sujetándolos por un extremo, siempre teniendo cuidado de no ser mordido por el ansia.

Igualmente, no debes dar de golpe el total de los huesos carnosos que le toquen diariamente a tu perro o gato, empieza con menos cantidad y mira como le van sentando.

 

Huesos recreativos

Estos huesos no forman parte de la comida diaria del animal, son huesos que se suministran como un extra o premio y que tienen muchísimos beneficios al igual que los huesos carnosos, beneficios que veremos más adelante.

Estos huesos a diferencia de los carnosos no tienen por qué llevar carne alrededor, son huesos destinados a ser roídos, no consumidos por completo, por lo que es muy importante que el tamaño del hueso, sea al menos el tamaño del hocico del perro, así no podrá ingerirlo sin más.

También es importante tener en cuenta la potencia de mordida de nuestro animal ya que lo que para un perro mini pueda ser un hueso recreativo, puede que para un perro maxi sea un hueso muy fácil de comer y no haga su función correctamente.

 

Beneficios de los huesos para nuestros animales

Como comentaba más arriba los huesos no solo aportan calcio a la dieta de nuestros animales, estos huesos tienen muchísimos beneficios.

A nivel nutricional los huesos además de calcio, aportan otros minerales como fosfatos, sulfatos o fluoruros, también contienen colágeno, ácidos grasos, proteínas y glicosoaminoglicano como la glucosamina, condroitina y el ácido hialurónico.

Son importantes para mantener una boca sana, con una musculatura mandibular potente y dientes limpios, libres de sarro gracias a la limpieza que estos huesos hacen de los mismos.

Como terapia complementaria con modificación de conducta, hemos utilizado estos huesos para reducir el estrés de los perros con ansiedad, miedos e incluso agresividad. Al roer o masticar el perro (menos común en gatos) se relaja, libera estrés y frustración, de hecho, se sabe que la masticación libera hormonas calmantes (endorfinas) haciendo que nuestros perros se sientan bien.

Los huesos también dan forma a las heces, compactándolas y favorecen la limpieza de los sacos anales de forma natural.

 

Mitos sobre los huesos

Existen algunos mitos sobre los huesos, creados generalmente por el desconocimiento o el miedo hacia estos, pero vamos a hablar de ellos para perder el miedo.

“Los huesos de pollo son peligrosos porque se astillan”.

Como he explicado más arriba, para que un hueso de pollo no sea un problema debemos tomar ciertas medidas de seguridad, como que el hueso esté crudo, que sea adecuado al tamaño del perro o gato, que tenga carne alrededor… siguiendo estas normal, los huesos no son más problemáticos que una bolita de pienso, normalmente las urgencias veterinarias relacionadas con huesos, se deben a que el perro ha robado de la basura o que se le han dado restos de la casa.

“Los perros y gatos no digieren los huesos”.

Ambos animales tienen un sistema digestivo casi idéntico a sus antepasados salvajes, esto les otorga de ciertas particularidades que les hacen posible comer huesos y aprovechar los nutrientes de los mismos.

El pH estomacal de estos animales es el más ácido, esto hace que el hueso pueda ser digerido sin mayor problema, si es cierto, que si un animal ha consumido toda su vida pienso o es un cachorro, necesite un tiempo de adaptación para digerirlos.

De hecho, gracias al consumo de huesos se equilibra parte de la dieta, como la relación Ca:P (relación Calcio y Fósforo), que de otra manera habría que equilibrar con suplementos.

 

Algunos ejemplos de huesos recreativos

(Cortesía de Naturzoo.com)

 

Algunos ejemplos de huesos carnosos

(Cortesía de Naturzoo.com)

 

Conclusiones

Los huesos son parte fundamental en las dietas naturales crudas, estos aportan nutrientes y beneficios para nuestros perros y gatos, si no quieres darlos, deberás suplementar la dieta para que sea equilibrada.

Si tu miedo es que los huesos sean enteros, antes de no dar este tipo de alimentación o de suplementar, valora el darlos triturados, como en los menús de Good Luck, donde ya tienes platos preparados completos, para descongelar y servir y donde el hueso no es un problema. Eso sí, te recomiendo que, al dar estos menús triturados, complementes con algunos huesos recreativos la dieta de tu perro o gatos para no perder los beneficios de la masticación.

En Good Luck te ofrecen los huesos recreacionales de ternera y los cuellos de pato con piel como hueso carnoso.

 

*BOLA EXTRA


Te sugiero un par de libros que creo que pueden ser interesantes. Uno es «Give your dog a bone!» (Dale un hueso a tu perro) del Dr. en Veterinaria Ian Billinghurst y el otro es «Work wonders: feed your dog raw meat bones» (Hacen maravillas: dale un hueso crudo carnoso a tu perro) del Dr. en Veterinaria Tom Lonsdale. 

 

Verónica Vicent Cruz
Certif. en Dietética y Nutrición Veterinaria
Asesora nutricional en Naturzoo
w: www.naturzoo.com e: info@naturzoo.com

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